El gigante coreano ha presentado el primer sensor de 64 MP (Samsung ISOCELL Bright GW1) para smartphones, un componente que marca un avance importante en el sector y que según algunos rumores podría ser utilizado en el Galaxy Note 10, un terminal tope de gama que será presentado en algún momento del mes de agosto de este año.
Este nuevo sensor de 64 MP trabaja con píxeles de 0.8μm, un nivel que lo convierte en el sensor con los píxeles más pequeños hasta el momento. Para evitar los problemas asociados a la pérdida de calidad cuando trabajan en condiciones de escasa luz ambiental este sensor cuenta con la tecnología Tetracell, que es capaz de agrupar cuatro píxeles y convertirlos en un único píxel.
Cuando se utiliza esa tecnología puede crear imágenes de 16 MP sin que la baja luz ambiental afecte a su calidad, mientras que en condiciones de iluminación ambiental normal puede mantener esos 64 MP.
Su capacidad de grabación de vídeo también es sorprendente, ya que según Samsung puede capturar vídeos a cámara lenta en 1080p con una tasa de 480 FPS.
La cámara se ha convertido en uno de los elementos principales a la hora de valorar y elegir un smartphone, así que es muy probable que Samsung opte por utilizar este nuevo sensor en el Galaxy Note 10 para diferenciarlo no solo de la generación anterior, sino también de su competencia directa, los iPhone XI y XI Max, que llegarán en septiembre de 2019.
