Samsung decidió llamar a devolución el Galaxy Fold (las unidades enviadas para análisis) y retrasar su lanzamiento en España, y también en algunos países como China, tras descubrir que algunos terminales estaban dejando de funcionar correctamente tras poco más de un día de uso.
Los problemas se producían en la pantalla flexible, concretamente en la zona de la bisagra que permite hacer el pliegue y que une ambas secciones del teléfono. No tenemos una explicación oficial por parte de Samsung, pero las primeras informaciones sugieren que todo podría deberse a un problema de alineado. Si la bisagra se desvía lo más mínimo puede provocar daños irreversibles en la pantalla.
El despiece que ha publicado iFixit aporta más información sobre los problemas que afectan al Galaxy Fold, y son bastante marcados. Uno de los más importantes se encuentra en los espacios que quedan entre componentes y también en la propia pantalla cuando está plegada, ya que facilita la entrada de polvo, suciedad y otros elementos muy pequeños que pueden acabar provocando averías.
Por otro lado también han confirmado que la unión de elementos entre ambas mitades del Galaxy Fold no es todo lo sólida que debería. La pantalla flexible pudo ser retirada sin tener siquiera que aplicar calor, y los cables que conectan las secciones de ambas mitades tienen una fragilidad considerable.

Parece que Samsung tiene mucho trabajo por delante si quiere pulir de verdad el diseño del Galaxy Fold y lanzarlo al mercado sin tener que preocuparse por la aparición de problemas a corto plazo.