Black Desert ha sido todo un éxito. Pearl Abyss, sus responsables, han confirmado que desde su lanzamiento este juego ha generado unos ingresos brutos de 1.000 millones de dólares, una cifra que ha sido posible en gran medida gracias a su política de comercializar el juego a un precio bajo y ofrecer micropagos integrados.
Ese modelo de monetización híbrida no es nuevo, pero a Black Desert le ha funcionado de maravilla. Los elementos cosméticos tienen un gran impacto en el juego y ofrecen un atractivo indudable a los jugadores, una faceta que Pearl Abyss ha sabido exprimir.
El éxito que ha conseguido Black Desert llevó a los desarrolladores a llevar a cabo una remasterización del juego que no requería de ningún tipo de pago extra, y que introdujo mejoras gráficas importantes, sobre todo en los efectos de iluminación y los reflejos.
Este título tiene por delante una larga vida útil, pero Pearl Abyss ha decidido ir más allá y ha confirmado que Black Desert Mobile llegará pronto a iOS y Android a nivel internacional. De momento su lanzamiento se ha limitado a mercados concretos, como Japón, Corea del Sur y Taiwán, y gracias a ello hemos podido ver cómo luce en su adaptación para móviles. El apartado gráfico es excelente.