La tecnología Optane Persistent Memory de Intel es una solución que busca ofrecer al usuario lo mejor de las unidades SSD PCIE y de la memoria RAM en un único componente, una propuesta muy ambiciosa que permitiría sustituir, a largo plazo, a ambos elementos.
Decimos a largo plazo porque la Optane Persistent Memory es una tecnología asociada a los procesadores Xeon Cascade Lake de Intel, la última renovación de la compañía de Santa Clara dentro del sector de procesadores profesionales para servidores, estaciones de trabajo y centros de datos, que todavía se encuentra en una etapa que podemos calificar como "temprana".

Intel Optane Persistent Memory tiene mucho camino por delante antes de que pueda llegar a estandarizarse en el sector, y los precios también juegan en su contra. Un módulo de 512 GB ha sido listado con un coste de 7.816 dólares, una cifra que no resulta disparatada cuando nos movemos en el sector profesional, pero que es elevada para un producto que todavía no ha conseguido llegar al nivel de una unidad SSD PCIE, y tampoco al de la memoria DDR4.
Aunque esta tecnología quiere combinar las ventajas de ambos lo cierto es que queda en un nivel intermedio, ya que tiene una latencia superior a la de la memoria DDR4 y una velocidad inferior. Es cierto que supera en velocidad a un SSD PCIE, pero su relación coste por gigabyte no tiene nada que ver con la de dicho tipo de dispositivos.