El Core i9 9900K es el procesador más potente que tiene Intel ahora mismo en el mercado de consumo general. Dicho procesador tiene 8 núcleos y 16 hilos, una frecuencia de trabajo muy elevada y permite además hacer overclock, aunque la soldadura es mejor y afecta a sus temperaturas.
Cambiar la soldadura del IHS puede mejorar las temperaturas de trabajo, pero es algo complejo que puede acabar dejando inutilizado el procesador, así que no es algo que esté al alcance de todo el mundo. El overclocker alemán der8auer es conocido por cambiar soldadura y pasta térmica en el IHS de los procesadores para hacer mediciones y valorar las mejoras de temperatura, pero también por sus pruebas de overclock bajo diferentes sistemas de disipación.
En un nuevo vídeo ha querido poner a prueba un Core i9-9900K con un sistema de refrigeración pasiva, todo con el objetivo de ver si efectivamente es posible mantener bajo control las temperaturas de dicho procesador sin necesidad de ventiladores.
El bloque de refrigeración pasiva que ha utilizado es bastante grande y logra aguantar incluso en pruebas de rendimiento sintético que hacen un uso intensivo del procesador, pero con temperaturas que deberíamos evitar por completo (100 grados C). En juegos al no hacer un uso intensivo de todos los núcleos las temperaturas son más razonables (71-78 grados C).
Un procesador como el Core i9-9900K no ha sido diseñado para trabajar con sistemas de refrigeración pasiva. Puede funcionar con ellos, pero para aprovecharlo adecuadamente necesitaremos un buen sistema de refrigeración activa.