NJ Tech ha puesto a prueba el rendimiento de los Core i7 2600K, Core i7 3770K y Core i7 4770K con una RTX 2060 de NVIDIA, una tarjeta gráfica de gama media-alta que ofrece un rendimiento similar al de una GTX 1080.
El objetivo de esta comparativa es valorar si el uso de esos procesadores puede acabar suponiendo un cuello de botella en juegos actuales y si limita, por tanto, el potencial real de la RTX 2060 de NVIDIA.
Todos los procesadores utilizados tienen 4 núcleos y 8 hilos y soportan overclock, pero utilizan configuraciones de memoria a diferentes velocidades y tienen un IPC distinto. En el caso de los Core i7 2600K y Core i7 3770K no hay diferencias importantes en este sentido porque el segundo fue un "tick" (reducción de proceso) sobre el primero, pero con el Core i7 4770K se produjo un "tock" (renovación de micro arquitectura) que sí marcó un cambio evidente.
Las diferencias varían en función del juego utilizado. Por ejemplo, en Strange Brigade el rendimiento que ofrecen las tres configuraciones es prácticamente idéntico, pero en otros títulos el salto a un Core i7 3770K con memoria DDR3 a 1.600 MHz marca una diferencia muy grande. En cualquier caso la conclusión es que sí, hay una mejora de rendimiento importante al utilizar un Core i7 3770K y un Core i7 4770K, y todo indica que el uso de memoria RAM a mayor frecuencia tiene mucho que ver.