El despliegue de Windows 10 October 2018 Update ha sido problemático. La última actualización semestral que Microsoft ha lanzado para su conocido sistema operativo llegó plagada de errores y paso por alto, además, un fallo muy grave que podía borrar los archivos de los usuarios.
Esto llevó a Microsoft a retirar la actualización y a revisarla por completo. Tras completar el proceso llevó a cabo un segundo lanzamiento que, sin embargo, no terminó de salir todo lo bien que esperaba. La actualización seguía dando problemas, y todavía hoy no ha sido desplegada de forma universal en todos los equipos que se encuentran actualizados a la Windows 10 April 2018 Update.
Microsoft no ha forzado la actualización más que a un número limitado de equipos para evitar problemas y muchos usuarios tampoco se atreven a dar el salto, lo que ha hecho que una actualización semestral que llegó en octubre del año pasado apenas acumule una cuota del 21,2% a finales del mes de febrero de 2019.

En el gráfico que acompañamos podemos ver que Windows 10 April 2018 Update sigue liderando con un 71,6% de cuota. Se espera que la actualización Windows 10 April 2019 Update llegue en poco más de un mes, así que es posible que la actualización Windows 10 October 2018 Update acabe pasando sin pena ni gloria como una actualización que "es mejor olvidar".
Si no habéis recibido la actualización de forma automática es mejor que no forcéis la instalación, ya que puede acabar dando problemas. Paciencia con las actualizaciones de Windows 10, es mejor instalarlas únicamente cuando estemos seguros de que no habrá complicaciones.