Comprar un iPhone puede ser muy caro, todo depende del modelo elegido, y repararlo también. Apple ha dado forma a un escenario insostenible escudándose en ese halo de estatus y de posición premium que tienen sus smartphones.
El mercado se ha cansado de los altos precios del iPhone, y ha respondido con una caída en la demanda, lo que se ha traducido en unas ventas por debajo de lo esperado. Tim Cook, CEO de Apple, ha reconocido en la conferencia de resultados de hoy esta situación, y ha explicado que sus expectativas de ventas no se han cumplido porque sus iPhone tienen un precio elevado.
Reconocer el problema es el primer paso para empezar a resolverlo, pero parece que éste no será el caso, al menos de momento. Tim Cook ha destacado que el elevado precio de la nueva generación de iPhones ha sido un problema que ha afectado principalmente en los mercados emergentes, y ha confirmado que no ha sido el único factor de peso.
El escándalo del modo de bajo consumo forzado que introdujo Apple en terminales con baterías desgastadas y el programa de sustitución a bajo precio que lanzó la compañía para compensar la situación se tradujo en un total de 11 millones de baterías cambiadas.

Esos 11 millones de personas que cambiaron la batería de su iPhone le dieron una segunda vida, y no se vieron "obligados" a renovar smartphone. Si unimos todo esto se ve claramente que Apple ha tenido una situación complicada, y la compañía ha confirmado que tomará medidas, aunque de forma limitada.
Según Tim Cook van a reducir el precio de sus iPhone, pero solo en algunos mercados concretos. También dijo que los productos Apple están hechos para durar, y al menos en lo que concierne al iPhone tiene razón, ya que tienen un mayor soporte comparados con sus equivalentes basados en Android.