Apple decidió volver a vender el iPhone SE, aunque se limitó a Estados Unidos. Esta decisión de la compañía de la manzana estuvo motivada por las ventas a la baja que registra en el sector smartphone, una pieza clave para sus ingresos.
El iPhone SE fue todo un acierto. Se presentó como una alternativa económica al iPhone 6s, ya que mantenía sus especificaciones más importantes (SoC A9 y 2 GB de RAM) pero reciclaba el diseño y algunos componentes del iPhone 5s, lo que permitía reducir costes.
Este smartphone triunfó donde el iPhone 5c fracasó, aunque acabó siendo retirado del mercado para dejar espacio al ciclo de renovación que ha adoptado Apple. Hoy el modelo más económico que vende la compañía de Cupertino en su web oficial es el iPhone 7, que cuesta 449 dólares.
El iPhone SE volvió de forma temporal y estuvo disponible por 249 dólares, 200 dólares más barato que el iPhone 7. Con ese precio no es extraño que fuera todo un éxito en ventas y que se agotara totalmente en poco tiempo. Esto deja una moraleja importante que Apple debería entender y aprovechar: el mercado quiere un iPhone barato de verdad.
La forma de mejorar cuota de mercado no pasa por lanzar promociones relacionadas con los iPhone de la generación actual o por hacer pequeños recortes de precio, sino por lanzar un iPhone que de verdad pueda llegar a las masas.
