Apple sigue en una situación complicada. Hace poco vimos que que el mercado chino se le resiste y que ni siquiera el valor que ofrece como marca le ha permitido remontar posiciones en dicho país, una realidad a la que se unen sus "malos" resultados en la India, donde lideran Samsung y Xiaomi.
Los altos precios de sus smartphones es una de las principales razones que se asocian a sus bajas ventas en China y la India, aunque también se ha hablado de sabotaje por parte de los usuarios chinos como consecuencia de la guerra comercial que enfrentan China y Estados Unidos.
La situación es complicada y Apple todavía sigue ajustando la producción de sus iPhone para adaptarla a la demanda y evitar una acumulación excesiva de stock. A las reducciones que había realizado anteriormente se suma ahora un nuevo recorte del 10%, que deja el total de unidades previstas para el primer trimestre de 2019 en 40 millones.
Este recorte productivo asciende a un 20% frente a los datos que tenemos del primer trimestre de 2018, fecha en la que Apple vendió un total de 52,2 millones de iPhone. Puede que las consecuencias a nivel de ingresos sean menos graves de lo que sugieren los números de ventas en bruto, ya que los iPhone de nueva generación son más caros que los del pasado año, pero es un indicativo claro de que el "boom" del iPhone se ha terminado.
