El lanzamiento de las tarjetas gráficas GeForce RTX de NVIDIA ha marcado el debut de la memoria GDDR6 en el mercado de consumo general, un salto importante que representa el mayor avance (con permiso de la memoria HBM) desde que se introdujo la memoria GDDR5, un tipo de memoria que si no recuerdo mal debutó con las Radeon HD 5000 y GeForce GTX 400.
La memoria GDDR6 reduce el consumo y mejora el ancho de banda gracias a una mayor frecuencia de trabajo. En la serie GTX 10 de NVIDIA y RX 500 de AMD la memoria GDDR5 funcionaba a frecuencias que iban desde los 5 GHz en los modelos más básicos hasta los 9 GHz en modelos con overclock, como la GTX 1060 9 Gbps.
Con la memoria GDDR6 se da el salto hasta los 14 GHz, una velocidad que podría subir de forma significativa en próximas generaciones gráficas, como ya ocurrió en su momento con la memoria GDDR5. Un mayor ancho de banda permite a una GPU potente desplegar todo su potencial, pero también representa un aumento de costes.
Según TechPowerUP! la memoria GDDR6 a 14 GHz supera en un 70% el coste de fabricación que tienen los chips de GDDR5 a 8 GHz. Existen versiones a 13 GHz y 12 GHz que son un poco más económicas, pero según la fuente de la noticia NVIDIA solo ha contratado el suministro de chips a 14 GHz.

Estos altos costes nos ayudan a entender por qué NVIDIA podría estar planeando el desarrollo de una GTX 1160 sin núcleos RT y con memoria GDDR5. Con ella podría cubrir de forma más eficiente el mercado de gama media y llegar a un mayor número de usuarios.