Windows 10 es un sistema operativo de última generación que lleva en el mercado desde verano de 2015. Gracias a la política de actualizaciones que ha mantenido Microsoft ha podido mantenerse al día, pero había un objetivo que se le resistía: superar a Windows 7.
El lanzamiento de Windows 10 estuvo acompañado de una fuerte polémica derivada del salto del modelo de producto al modelo de servicio, lo que provocó que muchos usuarios decidieran esperar y mantener Windows 7 como su sistema operativo principal.
Esa actitud conservadora frente a Windows 10, que se ha vivido sobre todo en el mercado de consumo general, ha limitado la adopción de dicho sistema operativo y ha hecho que su cuota de mercado no haya crecido al ritmo que esperaba Microsoft.
El gigante de Redmond creía que Windows 10 acabaría superando a Windows 7 en un plazo de tiempo razonable, gracias sobre todo a la promoción que permitía actualizar gratis a dicho sistema operativo, pero sus previsiones no se han cumplido.
Según un informe publicado por NetApplications Windows 10 logró superar a Windows 7 en diciembre de 2018, es decir, tres años y medio después de su lanzamiento, y la diferencia no es muy abultada como se puede ver en la imagen adjunta.

En los resultados también vemos que Windows 8.1 mantiene una cuota de mercado muy baja, aunque consigue superar sin problemas a macOS X 10.13.