Apple parece ser inmune a los errores. El fiasco de los iPhone 6 y iPhone 6 Plus que se doblaban fácilmente no supuso un problema real para la compañía, de hecho esa generación se mantiene si no recuerdo mal como la más vendida de toda la historia del smartphone de Apple.
Lo mismo ha ocurrido en ocasiones anteriores con polémicas como el "antennagate" del iPhone 4, que se resolvió en el iPhone 4S añadiendo una segunda banda dedicada a mejorar la señal en el marco de acero, y se ha repetido con los iPad Pro 2018 que llegaron doblados a sus compradores.
El iPad Pro 2018 es una tablet profesional que tiene un precio cercano a los 900 euros, y que según Apple ofrece un rendimiento superior al de muchos portátiles profesionales dentro de su mismo rango de precios. Puede ser muy potente y muy bonito, pero estructuralmente es frágil, tanto que ha salido de fábrica doblado.

Los usuarios que se quejaron recibieron una respuesta clara por parte de Apple: es normal, cumple nuestros estándares de calidad, y parece que han convencido a las masas, ya que según datos de Best Buy las ventas no se han visto perjudicadas en absoluto. Las gráficas adjuntas lo confirman.
Apple sigue disfrutando de una posición muy cómoda que le permite cometer errores, justificarlos como puede y seguir vendiendo sus productos como "pan caliente". ¿Le durará para siempre?