Los smartphones flexibles son el futuro a medio y largo plazo del sector smartphone. Tras una primera etapa en la que diseños como los vistos en el Galaxy Round y la familia LG Flex nos dejaron un poco fríos se produjo una transición al formato todo pantalla, una evolución que resultaba más sencilla y menos costosa que desarrollar y comercializar un smartphone verdaderamente flexible.
Según las informaciones que habíamos ido viendo durante los últimos años no ha sido un problema relacionado directamente con la tecnología, sino con los costes. Los grandes del sector, como Samsung, ya contaban con los componentes necesarios para lanzar un smartphone flexible hace al menos un par de años, pero el coste de producción era tan alto que el precio de venta habría sido desorbitado.
Esperamos que Samsung sea la primera en lanzar un smartphone verdaderamente flexible. Su terminal estará disponible entre febrero y marzo de 2019, y posteriormente deberían seguir otros grandes como LG y Huawei. Apple llegará tarde, pero no está dispuesta a perder el tren de los smartphones flexibles. Así lo revela una patente que solicitaron en marzo de 2018 y que hoy ha sido publicada en varios medios.

En la patente se puede ver un concepto de smartphone flexible bastante simple. No hay nada revolucionario, ya que se apuesta por el formato con pliegue tipo concha que ya hemos visto en multitud de patentes anteriores de otras compañías. Lo único realmente interesante de esta patente es que Apple ha pensado en un smartphone flexible que podría plegarse en ambas direcciones, es decir, tanto con la pantalla hacia dentro como hacia fuera.