La RTX 2080 Ti es la tarjeta gráfica más potente que tiene NVIDIA ahora mismo en su catálogo de soluciones de consumo. No contamos la RTX TITAN porque no es un modelo que podamos considerar como orientado al mercado de consumo, aunque es cierto que siempre hay usuarios con altos presupuestos que recurren a la serie TITAN para disfrutar del máximo rendimiento posible.
3DMark Port Royal Raytracing es una prueba dedicada al trazado de rayos que ha sido diseñada para exprimir al máximo la capacidad de las nuevas RTX de NVIDIA de trabajar con dicho sistema de renderizado, una técnica muy exigente que consigue efectos de luz, sombras y reflejos fotorrealistas, pero que tiene un alto coste en términos de rendimiento.
Un conocido overclocker ha podido llevar una RTX 2080 Ti hasta los 2.640 MHz en la GPU y 2.088 MHz en la memoria para lograr una media de 51,25 FPS en 3DMark Port Royal Raytracing. No hay información sobre la resolución utilizada, pero los responsables de esta prueba sintética de rendimiento dijeron en su momento que funcionaba en 2.560 x 1.440 píxeles.
Está claro que la serie RTX 20 es una generación de transición que marca el inicio de una primera etapa en lo que a trazado de rayos se refiere. Recuerda mucho a lo ocurrido con PhysX de NVIDIA, que consumía muchos recursos en sus primeras fases y no ofrecía una experiencia óptima en tarjetas gráficas GeForce 8000 y 9000, y no fue hasta la serie GTX 400 cuando realmente fue posible activar dicho efecto con resoluciones altas para la época y calidades gráficas máximas.
NVIDIA va a seguir apostando por el trazado de rayos, pero no veremos una etapa de consolidación de dicha tecnología al menos hasta la próxima generación de tarjetas gráficas, sucesoras de Turing.