NJ Tech ha publicado una nueva comparativa en la que miden tres tarjetas gráficas muy conocidas: Radeon RX 590, Radeon R9 Fury X y GeForce GTX 1070, utilizando juegos actuales para ver en qué posición quedan, y con resoluciones 1080p y 1440p.
Utilizar dos resoluciones distintas es muy acertado, ya que permite valorar mejor el rendimiento que pueden ofrecer esas tres tarjetas gráficas con diferentes configuraciones, y también ver el impacto que tiene la presencia de 4 GB de HBM en la Radeon R9 Fury X, una tarjeta gráfica que fue tope de gama en su momento y que no ha aguantado demasiado bien el paso del tiempo.
La Radeon RX 590 tiene 2.304 shaders, 144 TMUs, 32 ROPs, bus de 256 bits y 8 GB de GDDR5. Es una tarjeta gráfica de última generación basada en Polaris 20. Por contra, la Radeon R9 Fury X está basada en Fiji, tiene 4.096 shaders, 256 TMUs, 64 ROPs, bus de 4.096 bits y 4 GB de HBM. La GTX 1070 está basada en Pascal, tiene 1.920 shaders, 120 TMUs, 64 ROPs, bus de 256 bits y 8 GB de GDDR5.
La GTX 1070 es la tarjeta gráfica más potente de las tres, y la Radeon RX 590 queda por encima de la Radeon R9 Fury X, que muestra claras limitaciones que parecen asociadas a la memoria gráfica en juegos como Wolfenstein II: The New Colossus y Call of Duty: Black Ops IIII al subir la resolución a 1440p.