El Ryzen 7 1800X fue el procesador estrella de AMD para consumo general de 2017. Este chip representaba la consagración de la arquitectura Ryzen y era todo un símbolo potencia, gracias a sus 8 núcleos y 16 hilos y a su capacidad de overclock, que permitiría llegar a los 4 GHz en la mayoría de los casos.
En 2018 fue sucedido por el Ryzen 7 2700X, un chip que mantiene los 8 núcleos y 16 hilos, pero que viene con mejoras a nivel de arquitectura (latencias e Infinity Fabric) y con una reducción de proceso (de 14 nm a 12 nm). Esto, unido a su mayor frecuencia de trabajo (hasta 4,2 GHz con overclock) le permite ofrecer un mayor rendimiento en general.
NJ Tech ha publicado una nueva comparativa de rendimiento para ver hasta qué punto representa una evolución importante el Ryzen 7 2700X frente al Ryzen 7 1800X, utilizando una misma configuración para que la prueba sea justa.
El Ryzen 7 2700X consigue superar al Ryzen 7 1800X. La diferencia varía en función de cada juego en concreto, en algunos casos es bastante marcada (por ejemplo, en Battlefield V), mientras que en otros prácticamente podemos hablar de un empate.