

Malos tiempos para las criptodivisas. Este tipo de activos digitales ha generado una gran polémica desde que se produjo su popularización hace unos años. Es cierto que han contribuido a la adopción de la tecnología blockchain, y que ésta está llena de posibilidades, pero han hecho mucho daño en varios frentes.
El más conocido es el sector de las tarjetas gráficas. La burbuja de las criptomonedas hizo que la demanda se disparase y que los precios llegaran a un nivel insostenible. Ha pasado casi un año desde que empezó el pinchazo de dicha burbuja y las consecuencias todavía se dejan notar: hay exceso de stock de tarjetas gráficas y éstas mantienen precios demasiado elevados.
Aunque el valor de las principales criptodivisas ha bajado de forma notable se había estabilizado durante los últimos meses, una situación que ha empezado a cambiar en la recta final de 2018. Bitcoin ha caído por debajo de los 4.400 dólares. Hace cosa de un año llegó a rozar los 20.000 dólares, y se mantuvo un tiempo entre los 7.000 y los 9.000 dólares.
Las cosas no son mejores para Ethereum. Esta criptodivisa llegó a superar los 1.000 dólares y ahora mismo ha caído hasta los 130 dólares, una cifra que ha generado dudas y que ha llevado a muchos a pensar que acabará cayendo por debajo de los 100 dólares.
Los que llegaron tarde al sector de las criptodivisas y compraron con la esperanza de que surgiera una segunda burbuja tienen motivos para estar molestos. La situación no pinta bien, pero con el valor que tienen actualmente tampoco es fácil tomar una decisión: ¿vender o comprar? Quizá ninguna de las dos.