Dos semanas después de que UL sacara fuera de la lista de resultados de 3DMark a los terminales de OPPO por haber quebrantado las reglas acerca de detección de benchmarks y optimización de los resultados, el fabricante de terminales promete cambios en su estrategia sobre los benchmarks. La respuesta oficial de OPPO está, obviamente, repleta de eufemismos.

Así, OPPO habla de sus estrategias para balancear potencia y rendimiento para escenarios comunes y aplicaciones de software. Así, justifica que se detecten las aplicaciones y se optimicen algunos parámetros de funcionamiento específicamente para tunear el comportamiento de dichas aplicaciones. Al mismo tiempo, hablan de la aceptación de las normas de UL en lo tocante a las políticas de sus benchmarks y OPPO ha anunciado que va a cancelar la detección de los paquetes de software que estén categorizados como benchmarks.
Al mismo tiempo, han anunciado que pondrán al alcance de los usuarios el modo Performance. El comunicado oficial de OPPO es muy conciliador y esconde tras su declaración de intenciones un claro "mea culpa". Por lo pronto el OPPO Find X y el OPPO F7 seguirán estando fuera de las listas de resultados, pero dejan abiertas las puertas para que dispositivos futuros estén oficialmente reconocidos. El "tuneado" de resultados es casi tan viejo como las tarjetas gráficas propiamente dichas. Es tentador hacer algunos ajustes a la baja en cuanto a calidad para aumentar las tasas de frames, pero no es honesto.