Está confirmado, la Radeon RX 590 no solo existe sino que además cuenta con una GPU fabricada en proceso de 12 nm. No supone un salto muy grande frente al proceso de 14 nm que utiliza la Radeon RX 580, pero debería ser suficiente como para permitir pequeñas mejoras que marquen una diferencia apreciable.
La Radeon RX 590 estará equipada con una versión en 12 nm del núcleo gráfico Polaris 20 XT. No sabemos si AMD mantendrá ese nombre para dicho núcleo gráfico o si lo elevará a Polaris 30 XT, pero el cambio de proceso es un buen argumento para justificar ese cambio de nombre.
Por lo que respecta a las especificaciones no esperamos sorpresas. La cantidad de unidades de computación será la misma que hemos visto en la Radeon RX 580, lo que quiere decir que se mantiene la arquitectura base y los 2.304 shaders, acompañados de 144 TMUs, 32 ROPs y un bus de 256 bits. La memoria gráfica debería mantenerse en 8 GB de GDDR5.
La clave va a estar en las frecuencias de trabajo. Si AMD logra hacer un overclock considerable sin disparar las temperaturas el rendimiento podría incrementarse de forma significativa. La arquitectura Polaris suele escalar muy bien con la frecuencia de reloj, así que unos cuantos MHz podrían ser clave para darle la victoria sobre la GTX 1060 Plus que monta GDDR5X.
