La RTX 2080 TI se ha convertido en la tarjeta gráfica para consumo general más potente que existe ahora mismo. Su rendimiento es muy elevado y por lo general consigue una experiencia óptima en resoluciones 4K, ¿pero es capaz de aguantar bien el tipo en los juegos más exigentes del momento?
DSOGaming ha elaborado una interesante comparativa con ese enfoque, aunque en algunos casos más que hablar de juegos exigentes deberíamos decir juegos con problemas graves de optimización. De todos los que ha probado Quantum Break es el mejor ejemplo, ya que se trata de un juego que en su lanzamiento funcionaba mejor en una Xbox One que en un PC de gama media, cuando el segundo tenía un hardware mucho más potente.
Llama mucho la atención ver que la RTX 2080 TI no consigue 60 FPS estables en ninguno de los diez juegos que ha seleccionado DSOGaming, y eso que en muchos de ellos las configuraciones de calidad gráfica no se ha ajustado al máximo.
Parece que el 4K se sigue atragantando y que ni siquiera la tarjeta gráfica más potente del mercado es capaz de conseguir una experiencia totalmente óptima en todos los juegos. La mala optimización (y por tanto los desarrolladores) tienen la culpa en muchos casos, aunque en la mayoría de los títulos el salto de alto a ultra no representa una ganancia de calidad de imagen que justifique la pérdida de rendimiento, así que siempre queda la opción de ir a por dicha configuración para conseguir una mayor fluidez.
