El conocido overclocker alemán Der8auer ha publicado un vídeo en el que analiza las temperaturas de trabajo del Core i9 9900K, un chip que a diferencia de la generación anterior vuelve a contar con soldadura en el IHS. La soldadura ayuda a reducir las temperaturas y además alarga la vida útil del chip, ya que no se degrada tan rápido con el paso del tiempo.
Gracias a la soldadura el Core i9 9900K consigue mejores temperaturas de trabajo que el Core i7 8700K incluso a pesar de contar con dos núcleos y cuatro hilos más, pero el overclocker ha descubierto que la soldadura y la construcción del procesador no es todo lo buena que debería, y que cambiando la soldadura por "liquid metal" es posible mejorar las temperaturas hasta en 9 grados Celsius.
Der8auer también ha confirmado que tanto el PCB como el encapsulado del Core i9 9900K son más gruesos que los del Core i7 8700K, lo que afecta al rendimiento térmico. Una reducción del grosor ayuda a bajar las temperaturas, y en conjunto con el "liquid metal" llega a marcar una diferencia importante que confirma que Intel podría haber hecho las cosas mejor.
Cuando este mismo overclocker abrió los Ryzen de AMD y sustituyó la soldadura por "liquid metal" la mejora fue de apenas dos grados, así que está claro que Intel no hay utilizado una soldadura de alta calidad.