Samsung es el vendedor más importante de smartphones basados en Android que existe ahora mismo, y también es uno de los que más tarda en lanzar las nuevas versiones de dicho sistema operativo para sus terminales.
Esa lentitud de Samsung a la hora de actualizar el software de sus smartphones ha sido muy criticada, pero siendo justos debemos reconocer que la compañía surcoreana añade capas de personalización y funciones que en algunos casos no están presentes en la versión "limpia" de Android.
Esto hace que a pesar de contar con una versión "antigua" de Android muchos de sus terminales ofrezcan un conjunto de funciones totalmente "al día". El lado negativo sin embargo es claro, y es que añadir esa capa de personalización y optimizar todos los elementos del software acaba alargando el desarrollo y retrasando el lanzamiento de las actualizaciones.
No es raro ver que los terminales tope de gama de Samsung reciban una nueva versión de Android seis o siete meses después de su lanzamiento, una tendencia que no parece que vaya a cambiar, ya que según las últimas informaciones vertidas por la división francesa de Samsung no empezarán a actualizar sus smartphones a Android Pie hasta (al menos) enero de 2019.
Esto plantea una pregunta que todavía mantiene un gran interés: ¿es mejor recibir las nuevas versiones de Android cuanto antes aunque implique sacrificar algunas funciones o vale la pena esperar para tener más funciones y esa capaz de personalización?
