Los gráficos integrados de Intel van a recibir la mayor actualización de hardware en 4 años desde la llegada de Skylake, que era la Gen9.5. La arquitectura Gen11 debutará con los procesadores Ice Lake y según la propia Intel, esta iGPU será compatible con DisplayPort 1.4 así como con VESA DSC (Display Stream Compression), que es capaz de soportar resoluciones de 5K a 120 Hz.
Sin DSC, 5K a 120Hz precisa de un ancho de banda de 42,4 Gbps, sin contar con el overhead del protocolo. Incluso DisplayPort con HBR3 no puede llegar a esa cifra, quedándose en 32,4 Gbps. La compresión de DSC es prácticamente sin pérdidas, dejando los 5K a 120Hx en un ancho de banda de unos 14 Gbps. En el caso de 8K a 60Hz, también tenemos que es posible manejarlos con DisplayPort 1.4a.
Este tipo de resoluciones no suponen que se pueda jugar a 5K u 8K. Son mejoras necesarias para que el sistema gráfico no sea el cuello de botella en los portátiles de gamas más altas donde se manejan resoluciones elevadas y tasas de refresco también altas. La presentación donde se desveló esta información tuvo lugar en el evento XDC 2018. De momento, Ice Lake está en un estado de espera, ante los retrasos que Intel está sufriendo durante la transición de los 14 nm+ a los 10 nm.
