Que Huawei se ha convertido en uno de los fabricantes de procesadores móviles más relevantes del momento no se puede poner en duda tras los últimos lanzamientos, como el Kirin 970, y lo que está por venir con el Kirin 980. Lo que no había sido aclarado hasta ahora son los motivos para que Huawei no venda sus SoCs a terceros y OEMs. Incluso los chips Exynos pueden encontrarse en algunos terminales Meizu. Pero los SoCs Kirin se han quedado siempre en los propios terminales de Huawei y Honor.

En una entrevista al Director de Producto Senior Body Ji, revela que en Huawei no se trata a los chips HiSilicon Kirin como un producto, sino como un elemento estratégico clave para diferenciarse de sus competidores. De este modo, a cambio de vender menos SoCs consiguen mayores cuotas de mercado, que, a su vez, permite vender más chips y productos, aunque no tantos como si los vendiera a otros.
Huawei fundó HiSilicon en 2004 y, desde entonces ha dependido de estos SoCs para proveer a sus terminales con el SoC. A estas alturas, casi el 70% de los terminales Huawei de gamas medias y altas usa el chipset Kirin, mientras que los terminales de gamas bajas dependen de SoCs como los Qualcomm Snapdragon 400. El I+D necesario para diseñar un procesador no es pequeño, y más aún si pensamos que el Kirin 980 está fabricado con tecnología de 7 nm y tiene unos 6.900 millones de transistores.