Parece ser que el navegador Firefox tendrá pronto una funcionalidad tan interesante como exclusiva: el bloqueo por defecto de los rastreadores web. Estamos ante un cambio que iría a favor de la protección de la privacidad de los usuarios y que supondría un argumento diferenciador importante frente a Google Chrome. Detrás de los rastreadores web están los anuncios segmentados por audiencias y dirigidos y una ralentización en la experiencia de navegación.

Bloqueando los trackers se reduciría el tiempo de carga de páginas web y se eliminarían las cookies. La nueva funcionalidad tendría controles para que los usuarios decidieran qué quieren compartir con Internet o y lo que no. En algunos estudios se ha comprobado que más de la mitad del tiempo invertido en cargar una página web está dedicado a los trackers que siguen a los usuarios en su navegación web, recogen datos y comparten información con las empresas de publicidad.
Mozilla empezará a estudiar los efectos del bloqueo de trackers a partir del mes que viene y hará la opción activa por defecto a partir de la versión Firefox 63 si se muestra útil realmente. Además bloqueará las cookies y el acceso al almacenamiento por parte de terceras partes. Estas funcionalidades se empezarán a probar en septiembre a través de usuarios beta, antes de implementarlo en Firefox 65, previsto para los próximos meses. Ambas funcionalidades están ya presentes en Firefox Nightly.