La nueva generación de tarjetas gráficas de NVIDIA está basada en la arquitectura Turing, una evolución realizada sobre Volta. La mayor novedad que traen las GeForce RTX 20 está en los núcleos RT para trazado de rayos, puesto que los núcleos ténsor ya estaban presentes en soluciones anteriores como la GTX TITAN V.
NVIDIA no profundizó sobre el rendimiento bruto de su nueva generación gráfica más allá del trazado de rayos y la inteligencia artificial aplicada a la mejora de la calidad de la imagen (DLSS), pero es solo cuestión de tiempo hasta que vayan apareciendo los primeros análisis que nos permitan ver si realmente vale la pena actualizar o si es mejor esperar a la próxima generación gráfica.
Una prueba de rendimiento filtrada en 3DMark refleja el rendimiento de la GeForce RTX 2080 TI y comparado con la GTX 1080 TI hay una mejora del 35%. Esto confirma que NVIDIA subido el listón en términos de potencia bruta y que hay una diferencia significativa, pero no es tan grande como la que se produjo en generaciones anteriores (por ejemplo el salto de la GTX 980 TI a la GTX 1080 TI).
La diferencia debería ser aún menor comparada con la GTX TITAN V, así que entendemos que NVIDIA haya querido centrar sus esfuerzos en el trazado de rayos y en la tecnología de suavizado de bordes DLSS, ya que es ahí donde los núcleos RT y núcleos ténsor marcan una mayor diferencia frente a Pascal, arquitectura que carece de ambos tipos de núcleos.
