El pasado martes Intel presentaba los procesadores de octava generación Core-U y Core-Y para movilidad. El centro de atención fue la eficiencia y el rendimiento de estos nuevos procesadores comparados con los Haswell de hace cinco años. Pero aun quedan sorpresas por desvelar, como la presencia "en Silicio" de soluciones para Meltdown y Foreshadow (L1TF), dos vulnerabilidades que aparecieron hace unos meses y causaron un gran revuelo en el mundo de la tecnología.
Tom´s Hardware ha tenido confirmación de este hecho en los Core-U con TDP de 15W. Los Core-Y de 5W (Amber Lake) no vienen con este tipo de mitigaciones en hardware. En conjunto, Cascade Lake, prevista para dentro de unas semanas o meses, tendrá también mitigaciones. Es importante, ya que las mitigaciones mediante parches o microcódigo tienen un impacto de hasta el 10% o más sobre el rendimiento. Las integradas en el procesador, no. O serán más comedidas.
Las protecciones en hardware para otras vulnerabilidades, como Spectre V2, llegarán en futuros procesadores. Los detalles más técnicos acerca de lo que se ha hecho para mitigar Meltdown y L1TF en Whiskey Lake no han sido desveladas por Intel. En la tabla de más abajo está un resumen de lo que se ha hecho para mitigar las vulnerabilidades en Whiskey Lake, con las previsiones para Cascade Lake.
