El almacenamiento ultrarrápido comienza a sustituir poco a poco los SSDs tradicionales, amén de los discos duros mecánicos. ADATA tiene en su haber un nuevo modelo de disco sólido con formado M.2 2280 e interfaz PCIe x4, lo que sin duda va a asegurar unas tasas de rendimiento más que óptima.

Dispondremos de capacidades de 256, 512 GB y 1 TB. La interfaz, unido al uso de memorias 3D RLC NAND Flash y al diseño de una sola cara, permite alcanzar un rendimiento secuencial de 2.100 y 1.500 MB/s de lectura y escritura respectivamente, un rendimiento aleatorio de hasta 250.000/240.000 IOPs respectivamente.

A esto habría que sumarle la inclusión de Host Memory Buffer y el SLC Caching para garantizar un rendimiento sostenido y durabilidad con el paso del tiempo. Los discos disponen de 5 años de garantía.