El Core i7-6800K fue un procesador de serie "Extrema" de Intel basado en la arquitectura Broadwell-E que llegó al mercado con un precio aproximado de 440 dólares. Contaba con seis núcleos y doce hilos funcionando a 3,4-3,6 GHz, modo normal y turbo, pero gracias a su multiplicador desbloqueado podía superar los 4 GHz sin problema.
El Ryzen 7 2700X es un procesador de gama alta para consumo general que AMD ha lanzado recientemente y que tiene un precio medio de 329 dólares. Cuenta con ocho núcleos y dieciséis hilos a 3,7 GHz-4,3 GHz, modo normal y turbo, pero también soporta overclock y puede llegar de media a los 4,2 GHz con todos los núcleos activos.
En la última comparativa de rendimiento que han publicado en NJTech han utilizado ambos procesadores para valorar el avance que representa el nuevo procesador de AMD frente a uno de los modelos "estrella" de la anterior generación HEDT de Intel, y han utilizado tanto aplicaciones profesionales como juegos.
El Ryzen 7 2700X tiene mayor IPC y rinde mucho mejor en entornos multihilo. En juegos también supera sin problemas al Core i7-6800K, lo que confirma que el procesador de AMD está por encima en cualquier escenario. Es importante recordar que además tendrá una mayor vida útil gracias a sus dos núcleos y cuatro hilos extra.