Parece que a Intel el paso a los 10 nm le va a cotar más de lo previsto y no sólo en lo que a esfuerzo se refiere, sinó que possiblemente esto le pase factura a nivel comercial, tendremos que verlo en sus futuros resultados trimestrales.
Hace unos días comentábamos que no veríamos procesadores de sobremesa fabricados a 10 nm antes del verano de 2019 y por lo tanto para el sector doméstico el futuro son los Core serie 9000 Whiskey Lake fabricados a 14 nm.

Y en una información que también parece totalmente fiable y oficial ahora vemos que el sector empresarial i/o servidores tampoco verán los 10 nm pronto: Actualmente tenemos los Xeon Cascade Lake a 14 nm previstos para finales de 2018, y hasta ahora el futuro era para los Xeon Ice Lake a 10 nm. Y así será, sin embargo ahora vemos que dichos procesadores no llegarán hasta 2020 y durante este período, suponemos que a mediados de 2019, habrá una pequeña actualización de Cascade Lake llamada Cooper Lake, también fabricada a 14 nm.

Los inminentes Xeon Cascade Lake prometen mejoras como el soporte para la memoria Intel Optane Persistent, correcciones de seguridad vía hardware ante Spectre y Meltdown e Intel Deep Learning Boost. Con la llegada de Cooper Lake se espera una nueva mejora con el soporte para instrucciones BFLOAT16 y un ligero aumento de velocidades de reloj gracias a la enésima depuración del nodo de 14 nm.