Final Fantasy VII Remake es el proyecto más importante que tiene entre manos Square Enix ahora mismo. Este juego es una puesta al día del clásico que debutó en PS1 a finales de los años noventa y que posteriormente acabó llegando a PC y también a dispositivos móviles.
Los remakes y remasterizaciones de juegos clásicos se han puesto de moda porque son una manera relativamente sencilla de recuperar franquicias de éxito y amasar grandes cantidades de dinero. Resident Evil Remake para GameCube fue el mejor exponente de cómo se deber hacer y a día de hoy se mantiene como todo un ejemplo de trabajo bien hecho, y parece que Resident Evil 2 Remake seguirá sus pasos.
Sin embargo hay títulos que por sus particularidades y por el momento en el que llegaron no son nada fáciles de adaptar a la situación actual. Final Fantasy VII Remake es el mejor ejemplo de ello, ya que el original llegó como un juego de rol basado en un sistema de turnos y con un apartado gráfico muy simple que hoy no tendría cabida.
Los responsables del proyecto están teniendo problemas para enfocar el desarrollo y de ese remake y dar forma a un título que guste tanto a los fans de la franquicia como a los recién llegados. En los últimos meses se confirmaron cambios importantes en el desarrollo y la última oferta de trabajo relacionada directamente con Final Fantasy VII Remake lo define como un juego de acción, lo que parece indicar que al final puede haber quedado enfocado con un estilo similar al de Final Fantasy XV.
