El descubrimiento de diferentes vulnerabilidades relacionadas con Spectre ha obligado a Intel a lanzar nuevos parches para resolver un problema que se le está atragantando al gigante del chip, ya que junto a las tres primeras variantes que fueron anunciadas a principios de año han llegado las versiones 1.1, 1.2 y 4.
Hardware Unboxed ha tenido la oportunidad de analizar el impacto que tiene sobre el rendimiento de un Core i7 8700K la instalación de los parches contra Spectre V4, tanto a nivel de BIOS como de sistema operativo, y los resultados que han conseguido son positivos en general.
El impacto que tienen las actualizaciones en el rendimiento del sistema es casi nulo, así que es recomendable instalarlas para proteger nuestro sistema ya que el coste que tendremos que asumir será mínimo.
Los procesadores Core i7 8700K ofrecen un gran rendimiento y están preparados para mover de sobra cualquier juego actual, así que es normal que apenas noten el impacto de esos parches. Sería interesante ver qué efectos producen en otros procesadores más modestos como los Pentium serie G con dos núcleos y cuatro hilos y los Core i3 con cuatro núcleos.
Se rumorea que los nuevos procesadores Core 9000 de Intel vendrán con correcciones a nivel de silicio que solucionarán las vulnerabilidades Spectre y Meltdown, aunque no está claro si serán capaces de resolver además las versiones 1.1, 1.2 y 4 de Spectre, que fueron descubiertas hace poco tiempo.