La GTX 580 fue una tarjeta gráfica basada en Fermi de segunda generación, una revisión de la arquitectura Fermi utilizada en las GeForce GTX 400 que mejoraba eficiencia y también rendimiento. No marcó un salto enorme en términos de potencia, pero fue mucho más equilibrada y más interesante que la anterior.
NVIDIA utilizó un chip GF110 con 512 shaders, 64 TMUs, 48 ROPs, bus de 384 bits y 1,5 GB de memoria GDDR5 a 4 GHz. Había versiones con 3 GB que han envejecido mucho mejor en juegos actuales, pero son una "rareza" por el precio de venta que tenían en su momento y las pocas unidades que se comercializaron.
La GeForce GTX GTX 1050 es un modelo de baja media-baja que está basada en el chip GP107, tiene 640 shaders, 40 TMUs, 32 ROPs, bus de 128 bits y 2 GB de memoria GDDR5 a 7 GHz. Está en una gama muy inferior a la de aquella GTX 580, pero se sitúa cuatro generaciones por delante.
En las pruebas de rendimiento hay resultados contrapuestos y muy interesantes. La GTX 580 aguanta bastante bien en algunos juegos, pero en otros ofrece un rendimiento muy pobre y queda muy por detrás de la GTX 1050. Esto puede deberse a la arquitectura, pero también a los controladores gráficos.
Es una pena que no hayan utilizado una GTX 580 de 3 GB, ya que ese extra de memoria gráfica puede marcar una diferencia importante en muchos juegos actuales.