El Core i7-960 llegó en 2009 con una configuración de cuatro núcleos y ocho hilos funcionando a una frecuencia de 3,2 GHz-3,4 GHz. Estaba basado en Bloomfield, fabricado en proceso de 45 nm y utilizaba la plataforma LGA 1366, una de las antecesoras de la actual LGA2066.
Fue un procesador de gama alta aunque ha sido superado por un total de siete generaciones de procesadores Core, lo que significa que cualquier procesador actual con una configuración de núcleos e hilos similar debería ofrecer un rendimiento muy superior.
Para comprobar cómo ha marcado la diferencia el aumento de IPC que ha realizado Intel en las últimas generaciones de procesadores Core en NJ Tech han publicado un vídeo que enfrenta un Core i7-960 a un Core i7-7700K. Este último también tiene cuatro núcleos y ocho hilos, pero se encuadra en la séptima generación Core de Intel y tiene una velocidad de trabajo de 4,2 GHz-4,5 GHz.
Ambos han sido configurados a 4 GHz para que la comparativa sea limpia y permita medir de verdad la mejora a nivel de IPC acumuladas tras tantas generaciones de CPUs Core y la diferencia entre ambos procesadores es enorme, tanto que en juegos el Core i7-7700K llega a doblar los resultados que consigue el Core i7-960.