El portal SemiAccurate, especializado en GPUs, ha sacado a la luz la tesis de que si NVIDIA ha retrasado la presentación de sus nuevas GPUs para gaming es porque tiene problemas de inventario ahora que la burbuja de la minería de bitcoins ha explotado. Parece que NVIDIA ha sobreestimado la demanda del reprimido mercado del gaming e infravalorado el impacto de la reducción en la demanda de productos para minería.
De hecho, parece que NVIDIA ha tenido que recuperar 300.000 GPUs por parte de un OEM Taiwanés dentro del Top 3 de fabricantes. El hecho de que este OEM haya devuelto 300.000 GPUs dice mucho acerca del estado del canal en lo que a tarjetas gráficas se refiere. NVIDIA ha estado comprando memoria GDDR5 ya que tiene exceso de stock de GPUs de gama baja y necesita convertirlas en tarjetas.
El resultado es una situación complicada de manejar, al menos en apariencia. Habrá que ver los números de este trimestre para ver si esta teoría se sostiene o, por el contrario, la situación de la empresa es menos complicada. Lo que parece claro es que NVIDIA está a punto de anunciar una nueva arquitectura gráfica en las próximas semanas. La minería de bitcoins parece que ha ido dejando una huella notable en los fabricantes de gráficas tras un boom de ventas pasajero.
