Los desarrolladores de Days Gone han dicho que con este juego han llevado al límite las posibilidades del hardware de PS4, y por lógica también el de PS4 Pro, una consola que dobla la potencia gráfica de la primera y mejora ligeramente el rendimiento a nivel CPU y la memoria disponible.
Days Gone es un juego tipo "sandbox" (mundo abierto) que tiene un planteamiento similar al de otros como The Last of Us, aunque ha sido desarrollado desde cero para la consola de nueva generación de Sony y al ser una exclusiva para aquella los desarrolladores han podido centrarse en aprovechar al cien por cien la potencia del hardware de aquella.
El objetivo que tienen con Days Gone es crear algo diferente y que realmente valga la pena. Para conseguir deben mostrar un apartado técnico de primera, pero viendo lo que han dado de sí juegos como Horizon Zero Dawn y God of War, ambos también exclusivos para PS4, nos resulta complicado pensar que la ya veterana consola de nueva generación de Sony todavía pueda dar más de sí.
En teoría tanto PS4 como PS4 Pro ya han tocado techo a nivel técnico, pero habrá que esperar a ver qué consiguen los chicos de SIE Bend Studio. Los últimos vídeos que han publicado han sido más discretos que los primeros en los que veíamos hordas de zombis dirigiéndose al protagonista sin que el juego perdiera demasiada fluidez, un detalle que unido al retraso que ha experimentado Days Gone (no llega hasta 2019) hace que sea fácil pensar mal.