El anuncio de los procesadores Threadripper de segunda generación se espera para este mismo mes de agosto. En teoría serán compatibles con las placas base existentes basadas en el chipset X399, aunque se comenta que AMD podría lanzar una nueva plataforma con pequeñas mejoras y equipada con el nuevo chipset X499.
Threadripper 2 seguirá las mismas pautas que Ryzen serie 2000, es decir será una evolución menor sobre Threadripper y no marcará ninguna revolución ni en términos de consumo ni de rendimiento. Entre las novedades más importantes estará el conocido salto a los 12 nm y un aumento de las frecuencias de reloj que podría rondar entre los 300 MHz y los 400 MHz.
Esto debería ser suficiente para marcar una diferencia de rendimiento significativa, sobre todo en aplicaciones que puedan aprovechar de forma plena todos los núcleos que tendrán estos nuevos procesadores. No esperamos cambios en el número total de núcleos, así que el tope de gama mantendrá los 16 núcleos y 32 hilos del modelo de la primera generación.

También deberían trasladarse otras mejoras vistas en Ryzen 2000 gracias al salto a Zen+, como una reducción en las latencias de la caché del procesador y un mayor soporte de memorias DDR4 trabajando a frecuencias más elevadas.