Twitter ha hecho pública la recomendación de cambiar la contraseña de la cuenta, tras comprobarse que un fallo ha hecho que muchas de las contraseñas se almacenasen como texto plano en vez de estar encriptadas a través de los algoritmos de hashing habituales. Twitter ha resuelto el problema y una investigación interna ha mostrado que no ha habido robo de ellas o usadas de forma fraudulenta. De todos modos, se recomienda a los usuarios que cambien las contraseñas de la cuenta.

La cuestión que se hace patente es la cómo legislar y regular para obligar a las empresas a que sean más rigurosas con la seguridad de sus datos. No solo se trata de Twitter: también Uber o Facebook han sido noticia por sus problemas con la seguridad. En EE.UU. las multas en concepto de errores de seguridad no son especialmente relevantes, pero en otros países sí.
En la Unión Europea, más adelante este mes, entrará en vigor una nueva ley que obligará a aplicar una ley de privacidad muy estricta, la GGPR o General Data Protection Regulation. En cualquier caso, parece que este incidente no es especialmente serio en sus consecuencias, a pesar de que el error fue debido a un algo bastante básico. En caso de duda, mejor curarse en salud y cambiar la password.