Parece que Microsoft tiene un ligero problema de seguridad en Windows 7 y Windows 10. En julio de 2017, un investigador de Bitdefender, Marius Tivadar, descubrió una vulnerabilidad en los sistemas operativos Windows que permitía a cualquier con acceso físico a un ordenador ,recrear un BSOD (un pantallazo azul), simplemente insertando una llave USB cargada con ciertos programas. Reportó este hecho a Microsoft, pero parece que no le hicieron demasiado caso.
Ahora, este investigador está dando detalles acerca de cómo hacerlo. Lo misterioso de este exploit es que Marius mostró que se podía provocar un BSOD incluso con la máquina Windows bloqueada. Concretamente, usando una imagen NTFS tuneada es como se puede realizar este ataque, tanto desde cuentas de usuario normal como de administrador.
Es un exploit verificado tanto para Windows 7 Enterprise, Windows 10 Pro y Windows 10 Enterprise. Es un ataque posible porque el Auto-Play está habilitado por defecto, de modo que el SO accede a la llave nada más conectarla, ejecutando el código de la imagen NTFS. Sin embargo, deshabilitando el Auto-Play no se soluciona del todo el problema. De momento, Microsoft no parece haber hecho mucho al respecto, pero si Marius libera la imagen NTFS podemos tener una oleada de BSOD en un número significativo de usuarios.
