Robert Cihra, analista de la firma Guggenheim, ha comentado en un informe que está convencido de que Apple acabará simplificando la nomenclatura de sus iPhone, un movimiento que no tienen porque llevar a cabo a corto plazo según ha indicado.
No hace mucho Apple ya llevó a cabo un cambio importante en este sentido al suprimir su serie "S". Hasta la llegada de los iPhone 8 la compañía de Cupertino había utilizado dos nomenclaturas para diferenciar cada generación de smartphones. Con el cambio de número se indicaban un cambio completo de diseño, y con la introducción de la letra "S" una mejora de especificaciones sin cambio de diseño.
Este esquema se ve claramente en los iPhone 5 (32 bits y cambio de diseño) y iPhone 5s (mismo diseño pero saltó a los 64 bits), y también en los iPhone 6 y iPhone 6s. Sin embargo se rompió con el lanzamiento de los iPhone 8, ya que no hubo iPhone 7s.
Según Cihra Apple se limitará a utilizar el nombre iPhone y a reservar la "X" para identificar al modelo tope de gama de cada generación. Esto quiere decir que no habrá nombres ni más elementos para distinguir un terminal de otro, de manera que el iPhone será el modelo "económico" con pantalla LCD y el iPhone X el modelo superior con pantalla OLED, siempre en caso de que decidan introducir este cambio en la próxima generación, algo que no está confirmado.
