Apple presentó un nuevo iPad de 9,7 pulgadas en su evento dedicado a la educación. Aunque esta nueva tablet se orienta como una solución para estudiantes, la verdad es que no tiene nada especial más allá del soporte del Apple Pencil, así que en realidad es un dispositivo que puede ser utilizado casi por cualquier persona.
El nuevo iPad mantiene muchas de las características del modelo de 2017, incluyendo el diseño, la pantalla, la memoria y la capacidad base de almacenamiento, por lo que sus mejoras se reducen en esencia al soporte del Apple Pencil y a la inclusión del SoC Apple A10 Fusion, que es el mismo chip que utilizan los iPhone 7 y iPhone 7 Plus.
Este SoC supone un salto grande frente al SoC A9 que utilizaba el iPad de 9,7" de 2017, ya que tiene una CPU de cuatro núcleos (dos núcleos en el modelo anterior) y una GPU PowerVR Series7XT Plus de seis núcleos gráficos. Su rendimiento es muy superior, pero no llega a estar al nivel del SoC A11 Bionic y evidentemente también queda por detrás del SoC A10X Fusion que montan los iPad Pro.

La pantalla utiliza el mismo panel IPS con resolución de 2.048 x 1.536 píxeles, viene sin tecnología True Tone, tiene una cámara trasera de 8 MP y una frontal de 1,2 MP y cuenta con 2 GB de memoria RAM. Está disponible en versiones de 32 GB y 128 GB de capacidad y tiene una variante con 4G LTE. Su precio parte desde los 349 euros.