El lanzamiento de los procesadores Coffee Lake de Intel estuvo marcado por dos grandes problemas. El primero fue el descubrimiento de Spectre y Meltdown, dos fallos graves de seguridad que necesitan de parches y actualizaciones para ser resueltos.
Su segundo problema fue la ausencia de retrocompatibilidad con placas base serie 200, lo que unido al lanzamiento limitado de las placas base con chipset Z370 hizo que muchos usuarios decidieran esperar para renovar equipo.
Comprar un procesador que no pertenezca a la serie K y acompañarlo de una placa base serie Z370 tiene muy poco sentido y supone un gasto importante, así que aquellos que por ejemplo quieren montar un Core i5 8400 con una placa base económica han tenido que esperar a los modelos con chipset H310 y H370.

Estas placas ya han empezado a llegar algunas tiendas y parece que tendrán un lanzamiento a nivel internacional en el mes de abril, fecha en la que Intel también debería presentar nuevos procesadores Coffee Lake para distraer un poco la atención del lanzamiento de los nuevos procesadores Ryzen serie 2000.
Se espera que las placas base con chipset H310 tengan un precio medio de 60 euros, mientras que los modelos H370 deberían estar en unos 80 euros de media.