Al final se han cumplido los peores pronósticos: NVIDIA no ha anunciado una nueva generación de tarjetas gráficas y ha aprovechado la GTC de 2018 para centrarse en sus novedades relacionadas con herramientas de desarrollo, soluciones profesionales, juegos y APIs.
La arquitectura Pascal va a cumplir dos años en mayo (la GTX 1080 debutó en mayo de 2016) pero es verdad que NVIDIA no tiene razones para acelerar el lanzamiento de una nueva generación. Su cuota de mercado tanto en el sector de consumo general como en el profesional es muy buena y se mantiene a gran distancia de AMD; Tegra X1 está teniendo una excelente salida en la Nintendo Switch y tiene la oportunidad de trabajar para mejorar su posición en diferentes sectores, como la inteligencia artificial y los coches autónomos.

Llegados a este punto nos quedan dos grandes posibilidades. La primera es que NVIDIA decida presentar su nueva generación gráfica en el Computex, lo que nos llevaría a finales de mayo o principios de junio como fecha del anuncio de las GeForce GTX 2080.
La otra posibilidad es que NVIDIA prefiera retrasar el anuncio a finales de año (mes de septiembre probablemente) para presentar su nueva generación gráfica, y que la producción en masa no comience hasta el mes de octubre o noviembre. Esto último es lo que mejor casa con las propias palabras de la compañía, que dijo en su momento que el mercado gráfico seguiría convulso al menos hasta finales de este año.