Aunque su lanzamiento no se producirá hasta el 16 de marzo ya han empezado a aparecer las primeras pruebas de resistencia de los Galaxy S9 y Galaxy S9+, dos terminales tope de gama de Samsung que mantienen el acabado en cristal y aluminio de la generación anterior.
Samsung dice que ha utilizado un aluminio mejorado y que el cristal Gorilla Glass 5 es más grueso para ofrecer una mayor protección contra caídas, por lo que debería seguir ofreciendo el mismo nivel de resistencia que la generación anterior frente arañazos.
Esto se cumple con la primera prueba, ya que el cristal empieza a quedar marcado a nivel 6 y con marcas profundas a nivel 7. Con cristal de zafiro sería posible elevar la resistencia hasta el nivel 8, pero se aumentaría la rigidez y la debilidad frente a fracturas por caídas. También se encarecería precio de venta.
El acabado en aluminio mejorado y la construcción en general del Galaxy S9 añade peso pero transmite una sensación total de calidad que se confirma en la prueba de doblado, ya que el smartphone sale totalmente indemne. No hay ningún tipo de separación ni de rotura, así que la certificación IP68 se mantiene.
También sigue funcionando sin problemas el lector de huellas dactilares a pesar de todos los arañazos que recibe, así que en general Samsung ha hecho un buen trabajo.