La GTX 1060 de 3 GB llegó al mercado envuelta en una gran polémica pero ha demostrado que puede ofrecer una buena experiencia en juegos actuales con resoluciones 1080p y calidades muy altas o incluso máximas.
Esto es posible porque a pesar de contar con un recorte a nivel de especificaciones y con la mitad de memoria gráfica que la versión de 6 GB está basada en la arquitectura Pascal de última generación y trabaja a unas velocidades muy elevadas.
Aunque hay dudas sobre su vida útil una vez que se produzca el próximo salto generacional lo cierto es que hoy es una buena tarjeta gráfica en términos de rendimiento, y con un poco de overclock es capaz casi de igualar el rendimiento de la GTX 1060 de 6 GB.
La comparativa de NJ Tech confirma que el overclock en la GPU da un empujón al rendimiento, aunque la GTX 1060 de 6 GB todavía consigue vencer en la mayoría de los casos y sigue siendo superior, aunque sea por la mínima.
La GTX 1060 de 6 GB tiene el doble de memoria gráfica pero también cuenta con más shaders y unidades de texturizado (1.280 y 80 respectivamente frente a los 1.152 y 72 de la GTX 1060 de 3 GB), así que escala mejor con overclock y aunque resulta más cara que el modelo inferior también es un valor más seguro, sobre todo a largo plazo.