La noticia acerca de esta reducción de reservas detectada por los analistas no es sino otra señal de alerta ante el agotamiento del mercado de los teléfonos móviles. Ya ha sucedido con el iPhone X, con unas ventas menos voluminosas de lo esperado, y ahora Samsung parece que está sufriendo los efectos de una cierta desidia por parte de los usuarios a la hora de cambiar de terminal. Apple ha reducido la producción del iPhone X a la mitad y de momento parece que Samsung no cuenta con la seguridad de repetir o mejorar las cifras del Galaxy S8.
La reducción en las reservas es de hasta un 50% comparadas con las del S8 del pasado año. Parece que los usuarios están actualizando a un ritmo mucho menor que antes. Jeff Johnson, analista de Arthur Wood Research, extiende este fenómeno al mercado de la telefonía en general. Las mejoras frente a modelos de otros años no son significativas y los precios han aumentado considerablemente.
La buena noticia es que a este paso, los fabricantes tendrán que deshacerse del stock a base de ofertas. De momento, con el Galaxy S9/S9+ puede que todo sea una cuestión de que los usuarios están esperando a comprar el terminal sin pasar por la reserva del mismo. Todo se verá.
