Los procesadores Ryzen han conseguido dar un interesante empujón al mundo del hardware tras siete años de pocas novedades en este segmento. La arquitectura Zen se ha mostrado muy sólida y competente y ha permitido fabricar procesadores con múltiples núcleos de un modo superior a Intel hasta la llegada de Coffee Lake. En breve llegarán nuevos Zen+, con una tecnología de fabricación de 12 nm (14 nm optimizados si se prefiere), y parece que ofrecerán interesantes mejoras en el rendimiento.

En el Ryzen 7 2700X, también basándonos en filtraciones, los incrementos en rendimiento frente a los Ryzen 7 1700X y Ryzen 7 1800X no son demasiado llamativos, al menos en lo que a velocidades de reloj se refiere. Pero hay margen para un Ryzen 7 2800X en el que tendríamos una velocidad base de 3,9 GHz y turbo de 4,3GHz. y un modo boost para todos los núcleos que funcionarían a 4 GHz.
Los incrementos de rendimiento que puede conseguir Ryzen+ serían de entre un 7% y el 10% anual, lo cual podría servir para ponerse por delante del Intel Core i7-8700K que ahora mismo se comporta mejor que las propuestas de AMD en la parte alta de las gamas de procesadores.