Microsoft ha sido una de las empresas que más problemas ha tenido con el Departamento de Justicia de Estados Unidos por las peticiones unilaterales de acceso a datos almacenados en la nube, en las que dicho ente ha exigido la obtención de información almacenada en servidores ubicados en países soberanos y ajenos a Estados Unidos.
Uno de los casos más sonados fue el que exigía a Microsoft información presente en servidores ubicados en Irlanda, una exigencia que puso al gigante de Redmond en una posición muy complicada y que la ha llevado a mostrar su rechazo junto a otros gigantes como Apple y Google.
No es la primera vez que Estados Unidos se cree con derecho a obtener toda la información que quiera sin importar su ubicación ni la privacidad o el daño que puede causar a la imagen de las empresas involucradas, pero dado que el país no quiere dejar de creerse la policía del mundo los de Redmond y otros grandes del sector están pidiendo leyes del siglo XXI para la tecnología del siglo XXI.
En esa petición la CLOUD Act es uno de los textos más importantes, ya que facilitaría los acuerdos de intercambios de datos entre Estados Unidos y otros países, y evitaría por tanto las imposiciones unilaterales de aquél a las grandes tecnológicas.