Samsung necesita hacer frente a los principales vendedores de smartphones chinos en el sector de gama media y gama media-baja, dos niveles en los que empresas como Huawei y su segunda marca Honor y otras como Xiaomi han conseguido ofrecer terminales muy interesantes a precios muy bajos.
La compañía surcoreana podría optar por mejorar especificaciones y bajar precios pero esa mejora podría no ser suficiente para competir con dichas marcas, así que según las informaciones más recientes Samsung optará por llevar su pantalla infinita a sus terminales más económicos.
De momento sólo se habla de los modelos de gama media puros, lo que incluiría aquellos terminales como los Galaxy A3 y Galaxy A5 pero no los modelos que integran la serie Galaxy J y en principio tampoco a los que forman la serie Galaxy C.
Esta medida podría ayudar también a Samsung a dar salida a parte del stock de paneles OLED que ha acumulado por las "bajas" ventas del iPhone X, aunque esa pantalla infinita no será como la del Galaxy S8 sino como la del Galaxy A8, es decir carecerá de la terminación Edge.
Parece que Samsung quiere mantener el acabado Edge como algo exclusivo y único de sus terminales tope de gama, y que de momento sólo se podrá disfrutar en los Galaxy S y en los Galaxy Note.
